Romance
Cantos tradicionales, poesía anónima, colectiva, que tratan de temas de actualidad social personal, mezclando lo narrativo con lo sentimental. Se transmite de generación en generación y vive de las variantes que se le introducen a través del tiempo.
El principal método de difusión de los romances son los juglares.
Características del Romance:
· Se utiliza el diálogo.
· Es de origen popular.
· Se transmite oralmente para que la gente recordara hechos importantes de su comunidad.
· La preferencia por el realismo.
· Carácter dramático más calado.
· Uso de ciertas expresiones como las repeticiones, el epíteto y la exclamación.
· En los primeros romances se recurría a la paragoge (agregar un fonema a un vocablo) para obtener la rima y no se dividían con estrofas. Los más actuales se agrupan en estrofas de cuatro versos cada una.
· Uso del diminutivo.
· No se descifra el final, esto promueve la imaginación del auditorio o lector.
Estilo del Romance
Gran sencillez y sobriedad de recursos:
- Descripciones parcas y realistas.
- Casi total ausencia de elementos fantásticos o maravillosos.
- Escasez de adjetivos y metáforas.
A pesar de ello se consigue una extraordinaria viveza narrativa y los más variados efectos poéticos.
Destaca en el romancero
· La inmediata composición de la escena y la presentación de los personajes.
· La aproximación a la realidad con una gran fuerza plástica y el arte de saber llevar, sin dilaciones, la atención del oyente hacia el núcleo temático.
· Se combinan de forma admirable la narración y el diálogo, así se consigue el característico movimiento dramático de muchos romanes.
La alternancia en la utilización de las formas verbales - presente/pretérito - es otro aspecto que anima la narración con el cambio de perspectivas temporales.
Las fórmulas expresivas más utilizadas:
- Las repeticiones de palabras o frase.
- El uso del paralelismo para conseguir una mayor intensidad emocional y rítmica.
- Las formas deícticas, apostróficas y exclamativas para conseguir mayor emotividad y recabar la atención del oyente.
Otra característica muy importante es el fragmentarismo:
- El romance se centra en un momento determinado de la acción. Los antecedentes no aparecen y se entra directamente en el asunto.
- Además, con mucha frecuencia, la narración se rompe bruscamente sin que se conozca el desenlace final.
El resultado es de una increíble eficacia poética, al atrapar al oyente en el misterio y la emoción, y hacerle participar con su propia imaginación.